En el Laboratorio Cavendish de la Universidad de Cambridge,
Cockcroft y Walton construyeron este acelerador de 500 kilovolts en 1932.
La versión moderna de un acelerador Cockcroft-Walton se usa hoy en el Fermilab
como un preacelerador.
El acelerador de 2.7 MeV desarrollo por Robert Van de Graaff e instalado en
el instituto Tecnológico de Massachusetts en 1937.
Acelerador electrostático de 2 MeV tipo Van de Graaff perteneciente al Instituto
de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México desde 1952.
Fuente de iones del acelerador de 5.5 MeV instalado recientemente en el Instituto
de Física de la UNAM.
El centro Nuclear de Salazar, Estado de México. Al fondo se aprecia el edificio
del acelerador Tandem y los talleres. Al centro, los laboratorios y servicios
de cómputo. En primer plano, las oficinas, los cubículos y el auditorio.
Laboratorio del acelerador Tandem Van de Graaff del Centro Nuclear Nacional
en Salazar, Estado de México.
El primer ciclotrón que entró en operación en la Universidad de California
en 1932. Este aparato fue diseñado y construido por Lawrence y Livingston.
El cosmotrón de 3 GeV de los Laboratorios Nacionales de Brookhaven en Nueva
York. La fotografía data de 1954.
El sincrotón de protones de 28 GeV del CERN en Ginebra. Este acelerador operó
por primera vez en 1959.
El acelerador lineal de Stanford, que tiene una longitud de 3.2 Kilómetros,
puede producir electrones y protones de energía muy alta. En la parte derecha
inferior de la fotografía se ve un anillo de almacenamiento, el SPEAR, que tiene
unos 75 metros de diámetro.
Una de las áres experimentales del SLAC, el acelerador lineal de Stanford.
Aquí se ve uno de los grandes espectrómetros magnéticos.
Vista aerea del acelerador Tevatrón de Fermilab, primera máquina superconductora
que entró en operacion. Este es hoy el acelerador de más alta energía en el
mundo.
El tunel del acelerador Tevatrón de Fermilab, uno de los laboratorios nacionales
de Estados Unidos, tiene una circunferencia de 6.3 Kilómetros. En la fotografía
se ven los imanes superconductores que permiten desviar el haz de protones.
Gráfica de Livingston, en la que se muestra como han crecido de manera exponencial
los aceleradores de partículas entre 1930 y 1980.