
En este juego los niños forman un círculo tomados de la mano. Una de las niñas se queda en el centro para ser la huerfanita y otro afuera para ser el viejo. Luego, la ronda gira y los jugadores cantan.
Los niños se toman fuerte de la mano, pues el viejo tratará de separarlos para entrar en la rueda. Si logra pasar, la huerfanita sale corriendo; en caso de que la agarre, a ella le toca quedarse afuera, pero si regresa a la rueda, el mismo jugador será el viejo otra vez.


