
Luego hicieron los animales pequeños del monte, los guardianes de todos los bosques, los genios de la montaña, los venados, los pájaros, leones, tigres, serpientes, culebras. Al punto fueron creados los venados y las aves. Enseguida les repartieron sus moradas.
Luego designaron también su morada a los pájaros pequeños y a las aves mayores:
Así les fue dicho a los venados y a los pájaros para que hicieran lo que debían hacer, y todos tomaron sus habitaciones y sus nidos. De esta manera, los Progenitores les dieron sus habitaciones a los animales de la tierra.
Pero no se pudo conseguir que hablaran como los hombres; sólo chillaban, cacareaban y graznaban; no se manifestó la forma de su lenguaje, y cada uno gritaba de manera diferente.
Leyenda tradicional.



