Hubo una vez en un pueblo de El Mayab que se llamaba Tutús (mentira), una muchacha muy hermosa de nombre X-K'utús que todas las tardes salía muy arreglada a la puerta de su casa para pescar novio.
Un día pasó un joven llamado Tok'iok por casa de X-K'utús, y la vio tan bonita que le propuso matrimonio. Ella aceptó casarse a condición que la boda fuera ese mismo día. Y de inmediato se casaron. Tok'iok estaba feliz... ¡Qué linda era su esposa!
Pero cuando llegó la hora de dormir, antes de acostarse en la hamaca, X-K'utús se quitó un ojo falso de vidrio, despintó sus pestañas y borró sus cejas, luego se quitó los senos que eran tapas de cántaro, y después desmontó su pierna de palo, su peluca y sus dientes que eran hechizo y sólo estaban sobrepuestos.
Así es la vida en este mundo, en el que nada es cierto.



