Se juega en la época en que los nopales florean, pues los gallitos se hacen con el pistilo de la flor de nopal o "chiveles", como les dicen en Nuevo León.
Los jugadores hacen su "gallito" con un "chivel" al que le entierran en la punta una espina larga de nopal.
Todos ponen sus "gallitos" en el suelo. Uno por uno tratará
de clavar en un nopal que elijan el mayor número de "gallitos" que pueda. Cuando
falle alguno, dejará de tirar y continuará otro de los jugadores. Al final,
cuentan el número de "gallitos" que clavó cada uno y gana el que tenga más.


