Cuando el de afuera termina de contar, intentará desenredarlos. Los demás empiezan a contar y tiene hasta 20 para lograrlo. El chiste es que vuelva a quedar el círculo sin que ninguno se suelte de las manos.
Si no lo logra, pasa otro, y otro, hasta que alguien pueda desenredarlos repitiendo la misma cantidad con la que se enredaron.
La cantidad que deben tardar en desenredarse puede variar, de acuerdo al tiempo que tardaron en enredarse.


