Entre el diablo y el niño dios levantan, uno por uno, a los que están acostados. Quien doble las piernas se va con el diablo y el que permanezca derecho se irá con el niño dios.
Cuando levantan a todos, se forman dos grupos, el de diablos y el de dioses. Los diablos corretean a los otros niños y, cada que alcancen a alguno, lo convertirán en diablo. El juego termina cuando queden puros diablos.


