Así comienzan muchas coplas en las que la continuación puede ser una vacilada, un insulto o una declaración de amor. Como éstas:
Utiliza el primer verso y cámbiale los tres últimos, inventa otros o utiliza los que de seguro se saben los ancianos de tu comunidad. Ya verás que es una bonita forma de decir las cosas y quién quita que, a lo mejor, esa niña o niño que te gusta te dedique otra copla.



