Para empezar, cada uno de los participantes debe reunir la misma cantidad de guachapores. Cuantos más sean, más divertido será el juego, por eso es importante darse un buen tiempo para la recolección y ahora... ¡a correr y a lanzarse los guachapores!
En este juego, el niño vencedor es el que menos guachapores tenga pegados a su ropa.
¡Ah!, antes que se nos olvide, es importante que a la hora de los "disparos" tengamos cuidado de no apuntar al rostro de nuestros compañeros.
Si donde tú vives no hay este tipo de arbusto, puedes utilizar cualquier fruto o semilla silvestre que tenga espinitas.



