La tierra del venado
Por aquí pasó un venado
con los cuernos al revés,
lo seguía un morro honrado
que venía desde Jerez.
Unos niños de Etchojoa
los miraron corretear
y otras niñas de Nogales
se pusieron a cantar.
El venado iba pa arriba
el muchacho para atrás
el cuernudo les decía:
miren buquis,
les vengo yo a cantar,
que esta es la tierra mía,
donde me gusta corretear.
¡Ey! morras y muchachos
vénganse a platicar
que en todito el noroeste
como Sonora no hay igual.
Así, por la tierra del venado
nos fuimos a jugar
y entre cuentos y canciones
ni coyotas pudimos saborear.


